Claves del impuesto a la renta financiera para invertir en 2018

Este nuevo impuesto, incluido en la Ley de Ganancias, ya está vigente y su aplicación es para todas las rentas del año, por más que la reglamentación demore algunos días comienza a aplicarse desde el primer día del año:

1. Continúa la exención de Bienes Personales: aquellas inversiones que no pagaban este gravamen seguirán en la misma situación. Pero se trata de una ventaja menor ahora, ya que la alícuota baja a solo 0,25% del patrimonio a partir de este año (era 0,75% en 2016).

2. Títulos públicos en dólares pagan el 15%. Se aplicará sobre los intereses pagados y la ley prevé específicamente los casos de bonos comprados sobre la par para evitar que esa alícuota se aplique sobre una ganancia ficticia. Incluye a los bonos emitidos por el gobierno nacional, pero también provinciales y municipales. La misma alícuota se cobrará a los títulos que ajustan su capital según la evolución del tipo de cambio. También están sujetos los plazos fijos en dólares, aún cuando la renta sea bajísima (actualmente se ubica en alrededor del 1% anual).

3. Las rentas en pesos pagarán un 5 por ciento. Se aplicarán sobre plazos fijos y titulos publicos y tendrán en cuenta tanto las ganancias de capital como intereses. En este caso, la alícuota es menor porque se supone que la rentabilidad medida en “moneda dura” será inferior ante los ajustes del dólar. La idea es no desincentivar las inversiones en moneda local. A las Lebac, uno de los activos preferidos en los últimos tiempos por los inversores, también se les aplica un impuesto del 5 por ciento.

4. Acciones locales quedaron exentas. Los papeles que se compran y venden en el Merval fueron exceptuados del gravamen, convirtiéndose así en el único activo que mantuvo esa ventaja. Incluye tanto a las ganancias de capital como pago de dividendos.

5. Fondos comunes también están alcanzados: Si invierte en activos nominados en pesos pagará el 5% en concepto de renta financiera y si lo hace en dólares será del 15 por ciento. La desventaja en este caso sería que es el propio instrumento el que retiene para hacerse frente al impuesto, lo que no permite diferir el pago hasta el final del ejercicio fiscal. Por otra parte, las tenencias a través de este tipo de vehículos pagan bienes personales. Los fideicomisos financieros con oferta pública tendrán el mismo tratamiento.

El manejo profesional y la posibilidad de diversificar mejor las carteras de inversión compensarían estos factores.

6. Tener en cuenta el Mínimo No Imponible. El gravamen a la renta financiera establece un piso a partir del cual se empieza a cobrar. Fue estipulado en $66.900 para 2018, lo que significa que la alícuota correspondiente en cada caso se cobrará exclusivamente sobre el excedente de este monto. Por ejemplo, si la ganancia anual en concepto de intereses y “diferencia entre compra y venta” es de $100.000 en el año, las alícuotas se aplicarán sobre $33.100. Si las ganancias financieras acumuladas por un ahorrista no superan en el año ese monto entre todos sus instrumentos de inversión no habrá que pagar nada.


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