El Fin del Impuesto a la Ganancia Minima Presunta????

Mediante la Instrucción General de la AFIP 2/2017 del 18 de mayo (aun no publicada en el Boletín Oficial) AFIP decidió adoptar la doctrina de las causas “Hermitage SA” y “Diario Perfil” resueltas por la Corte Suprema de Justicia de la Nación en fechas 15/06/2010 y 11/02/2014, respectivamente, exceptuando de pagar el Impuesto a la Ganancia Mínima Presunta (IGMP) a aquellos contribuyentes que puedan probar la existencia de pérdidas en los balances contables de los periodos correspondientes y de quebrantos en la declaración jurada del Impuesto a las Ganancias del periodo fiscal en cuestión.

Esto complementa dos medidas legislativas en el mismo sentido como fueron la Ley 27260 que estableció la derogación de este impuesto para todos los contribuyentes a partir del año 2019 y la Ley 27264 que eximio de este impuesto a las Pymes desde el año 2017.

El IGMP es un tributo complementario a Ganancias que se aplica en todo el territorio y se determina en torno al activo de las empresas. El monto a abonar se calcula básicamente aplicando la tasa del 1% sobre el valor de los activos gravados de los sujetos pasivos del impuesto, siempre que los bienes del activo excedan al cierre de cada ejercicio, la suma de $200.000.

En el primer caso mencionado, la CSJN había considerado que la aplicación del IGMP al Hotel Hermitage resultaba inconstitucional, ya que éste acreditó  –a través de prueba pericial contable– las pérdidas que tuvo en los años por los que se inició el reclamo y que, por lo tanto, no poseía la suficiente capacidad contributiva como para afrontar el pago del impuesto. El fallo tuvo en cuenta la falta de razonabilidad del gravamen en su aplicación a este caso concreto, al desentenderse de la existencia de utilidades efectivas –por la imposibilidad de probar que las ganancias, efectivamente, no existieron– y no tener en consideración el pasivo de los sujetos comprendidos por la norma.

Por su parte, en la causa “Diario Perfil SA”, utilizando lo ya citado en Hermitage, la Corte destacó no cabe exigir, de manera alguna, que deba demostrarse la imposibilidad de que los activos generen la renta presumida por la ley o que no tengan capacidad para hacerlo sino, simplemente, que esa renta, en el período examinado, no exista. En ese orden destacó que la empresa registró pérdidas en sus balances contables correspondientes a los períodos pertinentes y que a su vez registró quebrantos en su declaración jurada del impuesto a las ganancias del período fiscal en cuestión, por lo que tuvo por acreditado, en los términos de la doctrina del citado caso “Hermitage SA”, que aquella renta presumida por la ley, lisa y llanamente, no había existido.

Como consecuencia de esta Instrucción, la AFIP dio la orden a sus abogados de  renunciar a continuar y de iniciar los juicios contra empresas que estén en situación concursal o con dificultades financieras, por demoras o falta de los pagos del impuesto a la ganancia mínima presunta. Es decir, el referido organismo –haciendo aplicación de la doctrina de la Corte– entenderá que no existen ganancias y que, por ende, no puede cobrarse el cuestionado tributo, en los casos en los que se pueda determinar que efectivamente existieron situaciones de quebranto, concurso o fuertes pérdidas en los ejercicios inmediatamente anteriores del contribuyente.

A raíz de este nuevo lineamiento, AFIP tendrá que reintegrar el dinero cobrado de anticipos, así como también deberán afrontar –en su caso- los reclamos de repetición por las sumas indebidamente ingresadas en los ejercicios anteriores. Respecto del período fiscal 2016, directamente los contribuyentes quedarán liberados de presentar las declaraciones juradas del impuesto cuando pueda acreditar contablemente pérdidas o situación de concurso preventivo, así como también se requiere que las declaraciones juradas registren quebranto. Los contribuyentes, en situación de dificultad financiera y contable, tampoco tendrán la obligación de presentar los anticipos a la AFIP correspondientes al tributo; pero deberían realizar un trámite particular de “anuencia” del organismo.

Entre los sujetos que podrían analizar su situación a efectos de determinar si pueden valerse de la posición del ente fiscal podemos encontrar una diversidad de empresas con negativa rentabilidad, tales como aquellas industriales o agropecuarias de capital intensivo, Pymes con alto endeudamiento, fideicomisos de construcción al costo, ciertos fideicomisos de administración y de garantía, sociedades “holding” de empresas que realizan actividades promovidas (estas últimas se encuentran exentas del impuesto a las ganancias), sociedades anónimas que actúan como holding de cooperativas (exentas expresamente en el impuesto a las ganancias), entidades sin fines de lucro constituidas bajo la forma de sociedades anónimas (exentas del impuesto a las ganancias), etcétera.


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