Reforma tributaria: Al liquidar Ganancias sobre los dividendos se podrán deducir gastos necesarios.

En la nueva versión de Impuesto a las Ganancias aplicable sobre los dividendos, se pueden deducir gastos como los intereses de un eventual préstamo para comprar las acciones o los honorarios del contador para confeccionar la declaración jurada.

La Reforma Tributaria redujo el Impuesto a las Ganancias de las empresas pero con un matiz para lograr la reinversión de utilidades. En ese sentido, cuando la tasa de imposición societaria sea de 30%, se va a cobrar un impuesto sobre los dividendos de 7%, y cuando la tasa se reduzca a 25%, el impuesto al accionista será 13%.

Los dividendos distribuidos por las sociedades estuvieron gravados por el Impuesto a las Ganancias durante casi tres años, desde el 23 de septiembre de 2013, por la Ley 23.893, hasta que se derogó el 22 de julio de 2016, no obstante existe una diferencia importante en la forma en que se liquidaba entonces el gravamen, con la que deberán aplicar hoy los contribuyentes, aunque un falten las reglamentaciones.

Antes se ingresaba a través de la retención que debía realizar la empresa al momento del pago de los dividendos. Esta retención operaba como “pago único y definitivo”. Esto significa que una vez retenido el impuesto, el accionista ya no tenía la obligación de declarar el dividendo como renta en su declaración jurada, sino que ingresaba el dividendo neto del impuesto sufrido, como una renta no gravada.

Ahora, deberá declarar la suma percibida en concepto de dividendos como renta de la segunda categoría, gravarla a la tasa de 7% o 13%, y una vez determinado el impuesto a ingresar, podrá computar como pago a cuenta el impuesto que le haya retenido la empresa al momento del pago.

De esta forma, la retención realizada por la empresa, para el caso de las personas humanas residentes en el país, e inscriptas en el Impuesto a las Ganancias, no tendrá el carácter de pago único y definitivo y, por lo tanto, obligará al sujeto a realizar la liquidación del impuesto correspondiente.

Así el contribuyente estará habilitado, al momento de realizar la liquidación, a deducir de la renta percibida en concepto de dividendos, todos los gastos necesarios para la generación de este beneficio, opinó el especialista.

Gastos Necesarios

En primer lugar aparece el Impuesto sobre los Bienes Personales que el contribuyente está obligado a pagar por su tenencia accionaria, y que se ingresa a través de la empresa, que opera como su Responsable Sustituto, es decir, que lo reemplaza en la obligación de ingreso.

La AFIP siempre consideró que esta deducción no resultaba procedente, toda vez que se retenía con carácter de pago único y definitivo. Ahora este argumento carecerá se fundamento.

Otro gasto que se podrá deducir contra los dividendos percibidos, serán los intereses que el contribuyente hubiera asumido en el caso de préstamos destinados a la compra de las acciones e incluso los honorarios abonados a su asesor fiscal para la confección de la declaración jurada, afirmó.

De esta forma, la liquidación del impuesto podrá generar la posibilidad de computar el impuesto retenido como pago a cuenta del mismo impuesto generado por otras rentas del ejercicio fiscal, e incluso compensar el eventual saldo a favor contra otros tributos, como por ejemplo el Impuesto a los Bienes Personales o el IVA.


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