¿Qué es y cómo funciona la planificación fiscal para pymes?

Una buena planificación fiscal consiste en la correcta aplicación y análisis de alternativas y formas jurídicas para intentar reducir, con las herramientas que prevé la ley, el impacto fiscal de los tributos, y así generar ahorros y volver más rentable un negocio.

Como resultado de la aplicación de diversas estrategias que mediante el uso o interpretación de las leyes posibilitan reducir, diferir o eliminar la carga fiscal del contribuyente.

Una buena planificación fiscal siempre debe realizarse dentro del marco de la ley –es decir no implica acciones de evasión tributaria que incrementen los riesgos–, y debe procurar contar con el respaldo documental que demuestre su licitud,

Esta herramienta es recomendable utilizarla desde el comienzo de la pyme al elegir la estructura societaria más conveniente considerando la incidencia impositiva de cada una de ellas.

A lo largo de la vida de la empresa tiene como objetivos:

  • Evitar impuestos innecesarios.
  • Conocer el costo impositivo de la empresa y negocios alternativos.
  • Ayudar en la toma de decisiones.
  • Aprovechar beneficios fiscales vigentes.

Al momento de realizar la planificación fiscal, tenemos que tener en cuenta entre otras:

  • Cuál es la estructura legal seleccionada: sociedad anónima, sociedad de responsabilidad limitada, sociedad de hecho, fideicomiso, etc.
  • Los impuestos que inciden en el negocio (nacionales, provinciales, municipales).
  • Exenciones vigentes que pueden aplicarse.
  • Posibilidad de diferimiento de las utilidades.
  • Los efectos de la inflación.

Algunas de las herramientas del tax planning que nos brinda la normativa vigente para reducir el impacto fiscal de un hecho o conjunto de hechos determinados son:

  • Venta y reemplazo. Aplicable al Impuesto a las Ganancias. Permite diferir el pago del impuesto, imputando la utilidad obtenida de la enajenación del bien reemplazado al costo del nuevo bien.
  • Leasing. Por ejemplo, en el caso del leasing financiero, los cánones pueden deducirse del Impuesto a las Ganancias durante todo el plazo del contrato.
  • Devengado exigible. Aplicable al Impuesto a las Ganancias. Nos permite diferir las ventas a plazo que sean en más de 10 cuotas o exigibles en más de un período fiscal, imputando la ganancia al ejercicio en el que las cuotas fueran exigibles.
  • Gastos de rodados. Recordemos, por ejemplo, que aquellos rodados que se consideren “utilitarios” no tienen restricción en la normativa para la deducción de las amortizaciones y gastos asociados.
  • Programas especiales de financiamiento para pymes. La SEPYME, y Ministerio de Industria tienen líneas de financiamiento con tasas atractivas. También los bancos ofrecen líneas para pymes.
  • Crédito fiscal para capacitación del personal (Ministerio de Industria). Permite a las pymes obtener reintegros por sobre la inversión que realicen en la capacitación de personal, ya sea en actividades abiertas, dictadas en instituciones públicas o privadas; o cerradas, como cursos a medida de la empresa. El beneficio se hace efectivo a través de la emisión de un certificado de Crédito Fiscal.