Controlas tus bancos ¿Sabes que te descuentan?

En cualquier tipo de empresa aun las más pequeñas los movimientos bancarios son la columna vertebral de la contabilidad y gran parte de los costos ocultos en el funcionamiento de las mismas sobre todo cuando los recursos administrativos son escasos para controlarlos.

Por eso la conciliación bancaria es una herramienta básica de control administrativo y aunque deba destinarse esfuerzos es sumamente importante su realización periódica.

Como cada día hay más operaciones que se realizan directamente de manera online, la información que surge del banco no sólo da cuenta de los movimientos financieros y esta información tiene gran importancia para la administración de tu negocio y para alimentar la contabilidad.

El control de los movimientos bancarios permite:

  • Registrar las cobranzas de los créditos por ventas que los clientes efectuaron por transferencia bancaria,
  • Conocer los saldos de las cuentas por cobrar al día,
  • Verificar si existieron retenciones de impuestos efectuadas por los clientes al pagar. Si corresponden, se solicitarán los certificados de retención para deducir esos montos en las próximas liquidaciones impositivas. Si no corresponden, se reclamará su reintegro lo más pronto posible para evitar perder ese dinero.
  • Registrar los pagos de los servicios que se efectúen por débito automático.
  • Verificar el pago de préstamos e intereses con los bancos.
  • Registrar la compra o venta de moneda extranjera.
  • Las inversiones de fondos y los intereses ganados.
  • Controlar las cobranzas de las ventas realizadas con tarjetas de crédito o débito.
  • Controlar los gastos, comisiones, seguros impuestos y todo descuento que efectúe el banco y que pueda ser considerado en las liquidaciones impositivas

Por ello, en la pequeña empresa la conciliación bancaria es una herramienta básica que permite detectar omisiones y facilitar el control para no tener sorpresas y tener poder de previsión. 

Con lo cual la recomendación es hacerles un seguimiento para evitar sorpresas y tener un control del gasto bancario efectivo y recuperar los impuestos que se cobran en forma inmediata además de mejorar la gestión administrativa.